Torta de Piña y Los Años 80

© Ana María Amenábar Chimenti 2013. Todos los derechos reservados, prohibida su reproducción parcial o total.

La década de los 80 fue inolvidable, especialmente porque viví toda mi adolescencia. Esa adolescente rebelde, crítica, independiente, cuestionadora que usaba las orejas como colador de la que colgaban aros, en cuello collares y de las muñecas,pulseras, era yo. Que quieren que les diga,  en esa época  cualquier cosa se podía esperar de mi, sin duda era muy ecléctica Por supuesto que no podía dejar de andar con mi clásico walkman Sony  en el que escuchaba a los idólos del momento como Madonna, Cindy Lauper, Guns and Roses, Soda Estereo, Simple Minds, U2, The Cure, Depeche Mode y muchos más los que con su su estilo atípico eran una atracción y una inspiración total.
Me encantaba ver Magnetoscopio Musical, Extrajóvenes, Candy, The Dukes of Hazzard, Los Magnícficos, Mac Gyver, El Renegado, El Lobo del Aire, Dra Queen, etc. Pero la serie que no me perdía por nada del mundo era Miami Vice, me acuerdo que la veía en la noche tomando una Free  o Tab escondida de mis papás, me pasaba el día formulando la estrategia para poder verla sin que me descubrieran.
© Ana María Amenábar Chimenti 2013. Todos los derechos reservados, prohibida su reproducción parcial o total.
Nos vestíamos con pantalones amasados anchos con colores fluor que mataban, usabamos zapatos pluma, las zapatillas North Star,Topper o Puma. Las marcas del momento eran Feroucci con su logo inconfundible (el angelito regordete rococo), Ellus, Umbralle, Marie Claire y Jorge Barros Edwards, esta última era la marca de las «niñas buenas» por decirlo de alguna manera, a mamá le encantaba, pero a mi no, sin duda, prefería algo más «Dark».
Las comidas en las casas eran muy simples y sin complicaciones. A nivel profesional se estilaba una presentación circular combinada con figuras geométricas. Se usaban las salsas espejos y gotas de colores las que contrastaban, enmarcaban y resaltaban la preparación principal del plato.

El elemento decorativo más usado durante los 80 fue la clásica roseta de cáscara de tomate… ¿Quién podría olvidarla? Era la estrella del momento sin discusión, no existía plato, bandeja de canapé, carne o fuente ensalada sin que estuviera presente, fue todo un ícono.

© Ana María Amenábar Chimenti 2013. Todos los derechos reservados, prohibida su reproducción parcial o total.

Esta torta de piña con marrasquino me hace recordar las celebraciones familiares, estaba siempre presente junto a las clásicas cáscaras de naranjas rellenas con gelatina de colores cortadas en gajos. Esta combinación de sabores y colores iban muy «ad hoc» con la moda de la época, destacándose por sus colores fuertes, llamativos y contrastantes los que no podían pasar desapercibidos, eran preparaciones muy alegres y vistosas.

El marrasquino me trasporta a los años 80 en que era la guinda de la torta de la mayoría de las preparaciones. Se usaba mucho en tragos, masas dulces, carnes y postres. Hoy lo vemos como algo poco atractivo, poco elegante y popular. Pero no hay que olvidar que fue un clásico de la época y tuvo un lugar importante dentro de la historia de la decoración de esos años.

Las tortas se remojaban con el jugo de la fruta en tarro o con jugo de naranja. Hoy pensar en remojar una torta con el jugo de la fruta en conserva es poco recomendable o más bien impensable, por el peligro que se corre, porque puede fermentar, producir bacterias y avinagrarse, pero al fin y al cabo se usaba y la torta quedaba con ese sabor único y característico.

Después de hacer esta torta me senté a comerla y quedo sólo la mitad.
Mientras escribía en mis audífonos sonaban  Simple Minds – See The Lights  y la música de Miami Vice.

Torta de Piña
(para1 bizcocho de 24 cm y 1 de 20 cm)


Bizcochuelo
9 huevos
220 g azúcar
270 g de harina con polvos cernida
Vainilla
Papel mantequilla para forrar el molde


Remojo
Jugo de la piña


Relleno 
1 l de crema
100 g de azucar
3 tarros de piña en conserva
Marrasquino estilados para decorar




Precalentar el horno a 180°C. Forrar los moldes con el papel mantequilla, reservar.

Para el Bizcochuelo: Batir las claras a nieve, agregar el azúcar,añadir las yemas y la vainilla, dejar de batir e incorporar la harina cernida con movimiento envolventes. Dividir la mezcla en los dos moldes de tal manera que queden cubiertos hasta 3/4 partes.  Llevarlos al horno y hornearlos durante 45 minutos aproximadamente o hasta que estén dorados  y al introducir un mondadientes este salga seco.

Montaje
Retirar los bizcochcuelos del horno y dejarlos enfriar. Dividirlos en 3 capas. Reservar

Batir la crema con el azúcar hasta que esté firme. Reservar.

Separar la piña del jugo y guardar el jugo Picar la mitad de la piña en trozos pequeños y reservar el resto para la decoración.

Remojar los bizcochos con el jugo de la piña, Esparcir un poco de piña picada, cubrir con crema batida cubrir con el otro bizcocho, remojar con el jugo de piña cubrir con piña picada, luego con crema y repetir este proceso hasta que terminar con los bizcochos.

Cubrir la torta con la crema que sobra,  decorar con rodajas de piña y marrasquino. Refrigerar y servir bien helada.

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18 Comentarios

  1. No sabes lo que me he reído!! Yo también era una adolescente en aquella época y toqué todos los palos: punk, heavy, hippie, acid… madre mía!! Lo mejor es que han vuelto muchas cosas de la moda de la época… menos las hombreras de rugbi, ¡menos mal!! jajaja!! Me encanta la tarta. Mi madre tambíen utilizaba el jugo para calar los bizcochos, y no pasaba nada, porque no quedaba ni una miga, así que imposible que fermentara! Un besazo.

  2. Qué buen post 🙂 Yo fui adolescente a principios de los 90, así que reconozco la mayor parte de las cosas de las que hablas. Eso sí, esta tarta tan rica, me parece que me la tendría que zampar yo sola, que el pobre Paco es alérgico a la piña.
    Besos.

  3. Se ve estupenda, si que me recuerda esas revistas y libros que tenía mi madre, es cierto. Y tiene que estar divina.
    Yo fui más adolescente de los ´90 pero recuerdo algunas de las cosas que nombras, me has provocado una sonrisa nostálgica.
    Besos.

  4. Era medio adolescente a mediados de los 80 pero todo todo me suena, que época, lo mejor los pendientes, te diré que sigo conservando ese gusto jajjajajaj
    La tarta ideal entonces y ahora.
    Besazos.

  5. Esos locos años 80, yo empecé mi adolescencia en esos años, fueron años de muchos cambios para mi.
    Pero he quedado impresionada con la torta, y me has recordado el marrasquino, jajaja, muy bueno post.
    Un besito

  6. que tiempos aquellos….jajaja, que bien nos lo pasabamosy que pintas llevabamos aveces… la tarta me parece deliciosa, un dia de estos la hago, besos

  7. Jajajja, me identifiqué en todo!, que recuerdos y el marrasquino era infaltable, así como la torta de piña bien remojada.
    Besos!

  8. Qué divertido ver fotos de nuestra adolescencia, con esa ropa que entonces era la última moda y lo de la rebeldía pues habremos pasado todas por eso. Qué recuerdos!
    La tarta queda muy bonita y ha de estar muy rica, para comer y no parar.
    Besos.

  9. Jajajajajaa… me encantó tu post. Es que viví lo 80 super intensamente. Son los mismo recuerdos.
    Y la torta? que te puedo decir, clásica total. La reina de todas las fiestas familiares.
    Un abrazo y buena semana

  10. Mis hermanas vivieron la adolescencia en los 80 y nos volvían locos a todos en casa…a mi me tocaron más las caricaturas por esa época…pero mi infancia fue muy divertida, muy sana.

    Esa torta esta tremenda!! Y a mi me siguen gustando las rosas de piel de tomate 😀

    Besos.

  11. He disfrutado mucho leyendo la entrada y seguro que también disfrutaría con un pedazo de esa tarta. Te ha quedado muy bonita. besos

  12. Era por supuesto la torta favorita de mi hija mayor. Hay que definitivamente volver a hacerla, aunque ¡sin el jugo del tarro!, jajaja, yo siempre usé una mezcla de licor, agua y azúcar, que según mi mami, arregla cualquier bizcochuelo!. QUé lindas las fotos, estupendas todas!! besitos

  13. Que recuerdos Tita, nos has transportado a aquellos años con esta entrada tan entrañable. La tarta otro clásico de aquella época, siempre presente en las celebraciones familiares. Bss!!

  14. Sin duda una receta muy buena y un clásico. Se ve muy rica!
    Una pregunta, si lo hiciera con harina sin polvos de hornear, ¿cuánto tendría que agregar aprox?
    Gracias!

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