Kuchen de Manzana

Empieza el otoño, pronto comenzarán a aparecer las manzanas en todas sus variedades y nada mejor que preparar un rico Kuchen con ellas. El frío se hará presente, cambiaremos los vestidos floreados y poleritas por  chalecos y parkas. El sol se irá cada vez más temprano, una buena compañía, una taza de té caliente y un pedacito de dulce abrigan las tardes.
Ayer en Netflix vi Happy, un documental que desentraña las cosas que realmente hacen feliz al ser humano. ¿Sabías que solo un 10% de nuestra felicidad va en las cosas materiales? Autos, casas, cuadros, ropa… en EEUU la riqueza ha crecido de forma exponencial, pero los índices de felicidad se han mantenido igual hace cincuenta años.
Quizás me esté poniendo muy esotérica, pero este verano en el Sur me asombró mucho ver personas que son tan felices con tan poco. Leí un reportaje de una mujer que no sabía que era machi y hoy se dedica a sanar personas en un centro cerca de Valdivia por medio de la compresión de la naturaleza y sus poderes en nuestros cuerpos. En fin, distintas “señales” que me hicieron replantearme mi actitud para este año. 
Debo confesar que soy de esas personas que pueden ser muy “alegonas” y este año mi desafío es cambiar a una actitud más positiva y agradecida de la vida. No quedarse pegada en la persona que dijo algo mala onda, sino quedarse con esos gestos positivos que muchas veces pasamos por alto. Como profesora a veces es complejo darse el tiempo de empatizar con esos alumnos que son más difíciles, desordenados o que no están ni ahí con la clase, sin embargo, hay que buscar el “mapa del tesoro” porque seguro hay un cerro de monedas de oro por ahí, sólo que el camino para encontrarlo puede ser difícil, pero no imposible.
Y bueno, volviendo al tema de la felicidad, un denominativo común de todas las personas que tenían altos índices de felicidad era tener un buen grupo de amigos y núcleo familiar cercano. Hacer este kuchen lleva un par de horas que se disfrutan escuchando un podcast de un programa de radio que te guste o buena música y es recompensado cuando invitas a personas que quieres a compartirlo con una taza de té. 
 
¿Qué cosas, actividades, canciones te hacen feliz? ¿De qué estás agradecido de la vida?
Kuchen de Manzana con migas
Receta original Wunderweib
Base:
  • 150 gr de harina sin polvos de hornear
  • 65 gr de harina integral
  • 1 cdta de polvos de hornear
  • 130 gr de mantequilla
  • 55 gr de azúcar + 40 gr de azúcar
  • 1 huevo
Migas:
  • 200 g de harina (puede ser normal o mezclar con integral, pipocas de quinoa, almendras molidas, etc)
  • 80 g de mantequilla
  • 90 g de azúcar flor
  • Pizca de Sal
Relleno:
  • 75 gr de pasas rubias
  • 100 gr de almendras picadas
  • 1,5 kg de manzanas
  • Jugo de 1 limón
  • 250 ml de jugo de manzana
  • 2 cdas rasas de maicena
  • 4 cdas de ralladura de pan
  • 2 cdas de azúcar
Precalentar el horno a 180ºC.
Enharinar un molde de 24 cms de diámetro.
Pelar las manzanas, cortar en 4 y retirar el centro. Cortar el láminas de 2 a 3 mm de grosor. Dejar en un bol cubiertas de agua y con el jugo de limón.
En una olla verter el jugo de manzana frío y la maicena, llevar a ebullición hasta que espese. Dejar enfriar.
Para las migas mezclar los ingredientes con los dedos formando “migas”. Reservar.
Para la base unir todos los ingredientes con los dedos sin amasar en exceso. Con un uslero estirar la masa sobre un mesón enharinado. Cubrir el molde, si es que se rompe la masa se puede hacer por “trozos” uniendo con los dedos, ya que es una masa difícil de manipular. Cubrir el fondo del molde con el pan rallado.
Estilar las manzanas. Mezclar con las pasas, almendras y azúcar. Rellenar el molde con la mezcla, presionar con los dedos para que quede lo más compacto posible. Verter encima de las manzanas la mezcla de jugo de manzana y terminar con las migas.
Hornear por 1 hora o hasta que se vea la masa levemente doradita.
Dejar enfriar antes de sacar del molde.
Se puede servir con un poco de crema batida o helado.
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