Cappelletti

Esta receta de Cappellettis puede verse un poco pálida y quizás desabrida
para algunos, considerando que la cocina actual se caracteriza por su colorido,
variedad de texturas, etc. Sin embargo, esta es una receta familiar. De esas
que, con cada bocado, te transporta al pasado… en este caso, a nosotras nos
invade el recuerdo de los almuerzos con toda la familia y con cuantiosas
porciones, se comía desde que se llegaba a las 1PM hasta que nos íbamos a las
7PM. Si no había comida, no se podía seguir conversando.
Los cappellettis es un tipo de pasta rellena, para lo que se
prepara una masa fresca y se estira lo más delgada posible (si es que te gusta,
aunque puede ser conveniente para partir hacerla más gruesa y evitar que se
rompa cuando los formemos). La receta tradicional de nuestra Nonna era
rellenarlos con pollo y lugániga, que ahora lo más parecido que se encuentra en
los supermercados chilenos la longaniza marca La Catalana. Incluso a veces le
ponía un poco de mortadela de Bologna, que también puede ser complicado de
encontrar.
In Brodo” significa que se sirven en un caldo de pollo, sin
las verduras ni pollo, pero bien hecho porque debe ser muy sabroso.
Por esto les proponemos esta receta adaptada a los
ingredientes que podemos encontrar y con fotos del paso a paso para que todos
puedan hacer estos “sombreritos” que tanto nos acompañaron en nuestras
reuniones familiares.

Cappellettis in Brodo
100 unidades aprox
1 pechuga cocida de pollo chica.
12 cm. de longaniza (La Catalana idealmente)
¾ tazas de queso parmesano recién rallado
½ cdta de nuez moscada recién rallada
1 yema de huevo
Sal y pimienta
3,5 lts de caldo de pollo (filtrado)
300 gr de masa para pasta fresca, estirada
Nutrina para espolvorear
Para el relleno se debe moler la carne de pollo, luego incorporar
el relleno de la longaniza (sin la tripa), el queso parmesano, la nuez moscada,
la yema de huevo, pimienta y verificar sazón. Mantener refrigerado.
Preparar la masa para pasta fresca. Si hace mucho calor, es
recomendable mantener la masa sobre una mesa o mesón espolvoreado con nutrina o
harina y rociar con agua la superficie superior. De esta manera, la masa estará
algo “pegajosa” y será más fácil armar los cappellettis.

Con un corta pizza, cortar cuadrados de 4 o 5 cms. De ser
necesario, volver a rociar con apenas un poco de agua. Agregar una pequeña
cantidad de relleno, aproximadamente del porte de un garbanzo cocido. Doblar
una de las puntas y formar un triángulo.
Ahora se debe tomar la pasta y dejar el lado del relleno por
sobre la uña del dedo índice y doblar las puntas del triángulo hacia la yema de
nuestro dedo. Se deben unir, e incluso debería sobrar un poco para formar una
especie de “laso”. Apretar lo suficiente para que la unión quede firme y
delgada (no sería agradable morder un pedazo de masa grueso o crudo). Con el
movimiento anterior, la parte de adelante, la punta del triángulo debería
doblarse levemente hacia arriba dándole la forma característica de
“sombrerito”.
Una vez que se tengan armados los cappellettis, ir dejando
sobre una superficie enharinada o con nutrina (semolina). Si se van a comer de
inmediato, calentar el caldo y, una vez que rompa el hervor, echar a cocer los
cappellettis. Cuando floten tomarán 3 a 4 minutos en cocinarse. Verificar para
obtener el punto de cocción deseado.
Por otro lado pueden congelarse, para esto se deben llevar
el freezer en una bandeja espolvoreada con harina o nutrina, luego de 10 o 20
minutos deberían estar firmes. Entonces pueden guardarse en una bolsa o caja
por 1 mes. Para cocinar no se deben descongelar, se agregan directamente al
caldo hirviendo, pero tomarán el doble de tiempo en cocerse que los
cappellettis frescos desde que flotan.
Servir con queso parmesano recién rallado y pimienta.
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3 Comentarios

  1. Mi familia también es italiana, y este es el plato típico para las celebraciones. Pero mis tías hacen el relleno con longaniza y carne de cerdo, y luego dejan secar los cappellettis antes de prepararlos en el caldo. A veces los guardan meses secos, no congelados, y no les pasa nada. Al cocerlos están igual de ricos.
    Yo sé hacer la forma de los cappellettis, pero acá los hacemos mucho más pequeños, nos juntamos varias tardes en la casa de una tía, y luego nos repartimos lo hecho entre todas las familias que participamos en hacerlos o en acompañar a hacerlos… jejeje.
    Es harto trabajo, pero son muy ricos, y es una tradición que luego yo quiero mantener con mi descendencia.
    Cariños!

  2. Carolina: Gracias por comentar. Es cierto que es toda una movilización para hacer esto en familia. Genial la idea de secarlos!! Yo creo que en mi familia nunca se secaron porque ¡arrasábamos con todo!!!!!
    Voy a probar de todos modos el tema del secado…. y comparto contigo que son tradiciones que uno no debería perder y poder transmitir….. Que estés muy bien!

  3. As a matter of fact I came here to read this recipe when I had the surprise to see you made a post about the workshop.
    I first saw this photo at IG and I think it's so beautiful I had to tell you that, and the recipe so yummy!

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