19 de agosto de 2014

Chips de maíz con salsa de perejil (Sin gluten/ Sin lactosa / Vegano)

©Gonzalo Amenábar Chimenti 2014. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial.


©Gonzalo Amenábar Chimenti 2014. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial.


Este fin de semana nos juntamos los 3 hermanos: mi hermana mayor (Tita), mi hermano Gonzalo y yo (Fran) en la casa de la Tita en Talca. Cambiar de aire y salir de la rutina es bueno para todos, especialmente cuando lo pasamos bien y disfrutamos tanto comiendo y hablando de comida.

©Mónica Silva Astorga 2014. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial.

En esta oportunidad, la sra. de mi hermano estaba haciendo una dieta de desintoxicación en la que no podía comer nada con gluten. Ella había llevado unos chips de maíz libre de gluten y sacamos de la huerta perejil para hacer esta salsa que es muy fácil, rica y saludable.

En este viaje aprovechamos de conocer Villa Baviera, Parral. Ese día era la fiesta del Pernil y llegó más gente de la que esperaban por lo que el servicio del almuerzo estaba un poco lento. Muchos de los visitantes hablaban solo en alemán, además de las ropas y otros cosas hacían que uno se sintiese en un pequeño país dentro de tu propio país. Fue una sensación extraña la que sentí estando ahí. De todos modos el paisaje es muy bonito. 

La precordillera en la VII región es muy especial, de hecho, hace un tiempo apareció un artículo sobre Rari, Colbún y zonas aledañas como el nuevo centro turístico, con una onda más mística o pachamámica, donde han llegado españoles, holandeses, suizos y otros que se han encantado con el paisaje (similar al sur de Chile), pero con un clima más benevolente.


En fin, la VII región es un lugar que hasta hoy no ha sido tan valorado turísticamente como otras regiones, siendo que tienes muchos rincones que encantarían a cualquiera, desde la costa hasta la cordillera.

Salsa de Perejil
Para 1 pocillo

1 manojo de perejil
1/3 taza de aceite de oliva
Sal de mar
1 cda de sésamo negro o blanco
* 1 diente de ajo (opcional)

Picar finamente el perejil, mezclar con el aceite de oliva, sésamo y sal de mar. Opcionalmente se le puede agregar 1 diente de ajo picado o triturado. Servir con chips de arroz, maíz u otro que no tenga gluten.

18 de agosto de 2014

Recetas con Café


Este mes creamos recetas con café para la revista Mujer del diario La Tercera. Siempre es un desafío elegir cuatro preparaciones que respondan a las expectativas de los lectores. En esta oportunidad, junto a la editora, elegimos dos recetas más clásicas como la Crema Irlandesa y un Semifreddo de café y Ferrero Rocher y otras dos recetas más novedosas (no por ello complejas) que es el Costillar de Cerdo al Café y un Trifle de Café y Cardamomo.

Esperamos que les gusten las recetas, son todas muy fáciles de hacer. Se pueden revisar haciendo click aquí.





PD: También quería contarles que estoy muy feliz porque esta vez hice la producción de fotos y fue muy entretenido poder ser la food stylist de las recetas que pensamos con la Tita para la revista.






14 de agosto de 2014

Pizza a la piedra sin gluten y sin queso

Puede parecer raro hacer una pizza sin gluten y sin queso, sin embargo, quienes han probado este invento la han encontrado exquisita y dicen que claro, no es exactam
ente igual a una pizza tradicional, pero se siente como si uno estuviese comiendo una pizza.



En EEUU, países de Europa y quizás en otros lados es fácil encontrar harina sin gluten o queso sin lactosa, pero en Chile puede ser complicado y por lo demás, aunque existiesen, no creo que sean muy naturales por todos los procesos que deben tener que pasar para llegar a ese resultado. De hecho, hace poco leí el libro de Michael Pollan "Saber Comer: 64 reglas básicas para aprender a comer bien" y una de las cosas que dice es evitar aquellos alimentos que estén muy procesados.

Por eso, esta receta tiene ingredientes naturales que pueden encontrar en cualquier supermercado y no requiere conocimientos especiales ni nada. Ahora la pregunta ¿Por qué comer sin gluten y sin queso? No soy diagnosticada como celíaca ni intolerante a la lactosa, pero pienso que el mismo cuerpo nos habla y hay que aprender a escucharlo.

A fines de junio estuve en el Workshop de Food Styling & Photography de Beatrice Peltre. Este duraba casi una semana y prácticamente todo lo que nos cocinaban era sin gluten porque habían varias personas eran celíacas. Debo admitir (sin sentirme orgullosa, sino avergonzada) que comí como vaca, arrasaba con todo, claramente me sentía más que satisfecha después de haber tragado todo lo que me ponían por delante. Sin embargo, pasado un rato después de comer me sentía bien, nada de hinchazón ni malestar. En conclusión, decidí que me hacía bien comer sin gluten.

Por eso ahora quiero tratar de cambiar mi dieta y disminuir el consumo de gluten. Creo que no hay volverse fanático con el tema, pero hasta es entretenido hacer de la cocina un laboratorio. Por suerte, este experimento de masa sin gluten fue un éxito. Espero que la puedan probar y nos cuenten cómo les fue.

Pizza a la Piedra (Sin Gluten, Sin Queso)
para 4 pizzas de 25 cm de diámetro

Para la masa:
50 gr de harina de linaza
100 gr de harina de arroz
100 gr de harina de maíz
100 gr de harina de quínoa
50 gr de almidón de mandioca
1/2 cdta de sal de mar
1 cdta de azúcar
19 gr de levadura fresca

Para el relleno:
Hummus de garbanzo
Puñado de rúcula
8 rabanitos
4 cdas de quínoa cocina
8 corazones de alcachofas

Dejar remojando la harina de linaza con 5 cdas de agua fría por 30 minutos, debe formarse una pasta algo ligosa.
Juntar los ingredientes secos, formar un volcán y al centro agregar la pasta de harina de linaza, el azúcar, la levadura e incorporar 1/2 taza de agua tibia. Dejar reposar por 10 minutos o hasta que se forme una espuma.
Amasar e incorporar la sal y agua tibia suficiente para lograr una masa homogénea. 
Dejar reposar tapada con un paño húmedo. La masa no será elástica por la falta de gluten ni quedará esponjosa porque es pesada, pero subirá un poco después de 1 hora de reposo.
Precalentar el horno a 200ºC.
Amasar nuevamente y dividir en 4 porciones. Formar círculos de 25 cms con cada porción, espolvoreando la superficie con almidón de mandioca.
Agregar salsa de tomates, idealmente casera y hornear por 10 minutos o hasta que apenas comience a dorarse.
Retirar y cubrir con una capa de hummus y agregar los corazones de alcachofa en trozos. Hornear nuevamente por unos 10 minutos o hasta que tome temperatura. Retirar, cubrir con rúcula, rabanitos y espolvorear unos granos de quínoa cocida.
Servir de inmediato.

2 de agosto de 2014

Cheesecake de Chocolate Blanco y Negro (sin hornear)

Este cheesecake es muy fácil, la receta original es de un libro de niños que hace mucho años copié en un cuaderno (pero no recuerdo el nombre del libro). No es precisamente de la tendencia de la cocina saludable porque tiene lactosa, gluten, azúcar, etc. Pero no hay que ser tan estrictos y hay que dejarse algunos placeres.



Cheesecake de Chocolate Blanco y Negro
para 1 molde de 24 cms.

Para el cheesecake:
340 gr de queso crema a temperatura ambiente
140 gr de azúcar
1 yogur
½ taza de crema
5 láminas de colapez
200 gr de chocolate blanco
200 gr de chocolate mín. al 70%

Para la base:
2 paquetes de galletas oreo, sólo las galletas, descartar la crema de relleno
50 gr de avellanas molidas (opcional)
100 gr aprox. de mantequilla

Remojar el colapez en agua para disolver.
Derretir los chocolates a baño María (cada uno por separado). Una vez derretidos, dejar enfriar.
Procesar las galletas con las avellanas y mantequilla derretida. Deben quedar bien integradas.
Cubrir un molde circular de 24 cms. Llevar al horno por 8 minutos a 180ºC.
Batir el queso crema con el azucar, yogur y crema, hasta integrar bien.
Agregar el colapez de a poco.
Separar la mezcla en dos partes e integrar a parte el chocolate blanco y a la otra el chocolate amargo. Es importante que no estén calientes los chocolates para no producir cambios de temperaturas que podrían afectar a la mezcla.
Cubrir la base con las dos mezclas, intercalando cada una y al final pasando una varilla o cuchillo para dar el efecto de mármol.
Refrigerar por al menos 4 horas.


24 de julio de 2014

Food Styling & Photography Workshop con Beatrice Peltre en East Sussex




Cuando mi hermana Tita empezó el blog despertó en mí una debilidad por las fotos de la comida, de hecho, era tanto mi interés que al año me invitó a ser parte de Espacio Culinario. Nunca imaginé por los caminos que me iba a llevar este "pasatiempos". Agradezco profundamente a mi hermana por abrirme esta puerta e ir caminando juntas.


Poco a poco fui introduciéndome en la fotografía culinaria, pese a que estudié Arte nunca tomé un curso de foto... y quizás fue mejor, porque a veces las escuelas tienen un estilo muy marcado del que después es muy difícil alejarse. Además en ese entonces no hubiese pensado que había toda un área dedicada a la comida y que la tendencia estaba cambiando a lo natural.

Fue así como tomé mi barco y comencé a navegar por cientos de blogs, cada uno con sus tendencias culinarias, traspasando sus aromas y sabores por medio de la composición, texturas, colores e iluminación. Me compré libros en EEUU, los que fueron un impulso para hacer de este pasatiempos algo más serio. 



Por otro lado mi hermano Gonzalo (que quizás ya hayan leído de él en este blog) le encanta la fotografía, como buen ingeniero maneja a la perfección la técnica. Gracias a él he invertido en buenas cámaras, lentes y he aprendido muchas cosas como poder calcular la Profundidad de Campo con una aplicación para el celular y así obtener un resultado óptimo. Porque claro, a veces uno sólo quiere mostrar un detalle milimétrico de una flor, pero a veces una empresa te pide tomarle fotos a un producto y ellos no van a querer que esté fuera de foco su producto.

Incluso con mi hermano hice un curso de Iluminación artificial (flashes y todo lo que sea un estudio de foto como muchos pueden imaginar). De esto aprendí mucho como también aprendí que definitivamente no me gusta la luz artificial. Recuerdo una vez que fui a sacar unas fotos para Spazio 1 (de Petrobrás) y no entendían dónde estaban mis equipos "Todos los fotógrafos que han venido siempre vienen con muchos flashes, etc", yo no los tenía ni hasta el día de hoy tengo intenciones de tener. Y esto no te hace menos profesional. Esta es una de las cosas que puedo reafirmar luego del workshop.


¿Me estoy yendo por las ramas? Uf sí, siempre he sido así (los que me conocen deben estar riéndose al otro lado de la pantalla). Pero es que quiero contarles la historia completa. En mi búsqueda encontré algunos referentes que se transformaron en mis mentoras o maestras (sin conocerlas ni ellas a mí):
  • Entre ellas está la española Aran Goyoaga, quien vive en EEUU y tiene el blog Cannelle et Vanille, este fue uno de los primeros blogs que conocí que me dejó con la boca abierta ¡qué maravilla poder captar todos esos colores tan vibrantes! 
  • Luego quedé sorprendida con el trabajo de la francesa Hélène Dujardin del blog Tartelette, de quien además compré su libro "Plate to Pixel". 
  • También me llamó mucho la atención de otra francesa, Beatrice Peltre del blog La Tartine Gourmande, sus colores y la forma de transmitir un estado de humor liviano y alegre. 
  • Roost fue un blog que me marcó por sus fotografías muy oscuras, que transmiten algo muy especial: pesado, intrigante, serio... Hoy ya no tiene muchas fotos de comida, pero en este link pueden ver al tipo de foto que me refiero.
  • La chilena Araceli Paz ha hecho de la fotografía culinaria un producto de exportación. Cada vez que veo en una revista chilena una foto que me llame mucho la atención es de ella. 
Podría seguir con esta lista eternamente, pero creo que ellas son el #girlpower del food styling & photography para mí. Y bueno, siguiendo estos blog vi que hacían workshops, pero siempre duraban uno o dos días y no valía la pena pegarse tremendo viaje por un día. Por eso en el verano cuando vi que en  La Tartine Gourmande que iba a hacer un workshop de 6 días en East Sussex dije "es ahora". Le dije a mi pololo "no estoy segura ¿Valdrá la pena gastarse esa plata?" y el me respondió "hace tiempo estás obsesionada con hacer esto. ¡Hazlo! Es el momento". Así que rápidamente le escribí a Bea para inscribirme. Ya estaba listo.

Cuando llegué en marzo de vuelta a clases (soy profesora de arte) la directora nos comunica que tenemos bastantes vacaciones así que por favor organizáramos nuestros viajes en esas fechas.... Oh ou.... mientras decía eso y me enterraba cada vez más en mi asiento. Tenía que pedir permiso para salir una semana. Pero son comprensivos y cuando planteé mi caso no hubo problemas.

El tiempo pasó rápido y me subí al avión camino a UK (ya había estado una vez en Londres por 2 meses y no es mi ciudad favorita). ¿Valdrá la pena? ¿Aprenderé cosas nuevas? ¿Cómo irán a ser las otras personas que asisten a este workshop?

Uf ¡¡Si que valió la pena!! Podría decir que las cosas que Bea nos enseñó no eran 100% nuevas, pero son esas cosas que uno intuye y no se siente seguro. Fue interesante conocer como ella trabaja en EEUU con la fotografía de comida. Como también un poco decepcionante de lo diferente que es en Chile: la mayoría de las veces te dicen que no tienen presupuesto, por lo que uno termina haciendo cosas por un precio que no es tu valor. Y si no cedes, pueden elegir a otro.

Bea nos hizo tomar fotos a elementos que muchas veces es difícil de hacer ver bien en una foto como es el pescado o las sopas. También fuimos a terreno a fotografiar un lugar de ahumado artesanal y visitamos una granja donde uno mismo puede cosechar sus frutas y luego se pesan y se pagan.  Es decir, estuvimos en todo tipo de contextos lo que nos hizo poner a prueba nuestras habilidades y poder aprender de todos los que estaban ahí.



En conclusión, el fotógrafo de comida no necesita tener un certificado sino que debe hacerse su nombre por medio de la práctica, observación y espíritu de esfuerzo, aprendiendo constantemente de blogs, revistas, etc. Y en algún minuto uno debe sentirse seguro y con la confianza de decir "Sí, soy una estilista y fotógrafa de comida, sé cómo hacer que la comida se vea linda y apetitosa". Y si el que escucha eso duda, entonces puede ver tu portafolio.

Y como dicen, siempre se aprende de los viajes. Claramente mi maleta de vuelta llegó con mucho más que unos platos que compré para las fotos, traje también todo lo que aprendí de las personas que asistieron a este Workshop. Partiendo por Bea, quién ha llegado donde está hoy por su trabajo persistente, detallista y metódico. Leigh fue quien vio la logística y fue sorprendente, no hubo errores. Allison nos cocinaba, me impresionaba que pese a sus 50 y tantos siempre tenía una sonrisa (estaba en la cocina desde las 6am hasta las 1pm) y como si fuera poco, creo que nunca había comido tantas cosas ricas en una semana.


De las alumnas a las que conocí más de cerca fue a Marisa, quién vive en Suecia y tiene una historia que no contaré, pero es muy conmovedora, pasó por momentos muy difíciles y aún así es una persona que tira para arriba, positiva, alegre y tierna. De hecho ella me insistió en que hiciera "videorecetas" jejejeje. También Regina fue un gran apoyo porque vive en EEUU, pero es brasilera y creo que a veces nadie entendía mi humor así que fue ideal contar con la compañía de un latinoamericano.  Zoe es suiza, casada con un egipcio y enfermera de urgencias, con ella no paramos de reír. Y otras compañeras de EEUU y una de China... cada una tenía sus propias historias, algunas que realmente "te tocan la fibra" y me han hecho mirar mi vida de otra forma... este viaje fue como un terremoto emocional, me ha hecho cuestionarme muchas cosas y creo que aún no tengo las respuestas.


En conclusión ¿Valió la pena? Si que sí valió la pena. Y en resumen, puedo decir que soy una Food Stylist & Photographer ¿alguien necesita que le haga unas fotos? :)